lunes, 2 de abril de 2012

Al futuro por lo público

Basta de discusiones tontas. Basta de excusas, de marear la perdiz.
Las soluciones están muy claras y debemos tener la valentía y la imaginación de llevarlas a cabo.
Estamos pagando muy caro por el transporte, las energías y la salud, estamos pagando por una televisión ñoña y estúpida, estamos pagando mucha pasta, y la mayoría de ciudadanos están de acuerdo en pagar si  se invierte en mejorías para todo el mundo. Pero también estamos pagando un ejército que no necesitamos y pasándole una pensión a una religión que ya no compartimos. También les pagamos a una familia cualquiera privilegios por encima de las demás. La gente normal, de a pie, ya pagamos suficiente, no se nos puede pedir más. Estamos pagando por cosas absurdas, mientras nos quitan derechos fundamentales, pilares básicos de nuestra sociedad.

Necesitamos una estructura energética limpia. Que el día de mañana el planeta siga en pie, que no genere guerras.
Necesitamos una educación amplia y personal, que fomente la curiosidad.. Que el día de mañana los jóvenes humanos estén mejor preparados para seguir avanzando como especie.
Necesitamos un sistema sanitario efectivo y avanzado. Que podamos estar sanos y guapos el máximo de tiempo posible, en vez de dividirnos entre ricos y pobres según el estado de nuestros dientes.
Necesitamos transportes que nos lleven rápido a cualquier punto del planeta. Tan rápido y barato como viaja La Red.
Necesitamos comer en caliente y dormir bajo un techo cada día. Que algo que todos merecemos, no se convierta en una lucha por sobrevivir.
Necesitamos una cultura que apoye a la novedad y a la genialidad. Que una cara bonita no sustituya a un cerebro creativo.
Necesitamos que La Red llegue a todo el planeta, para estar conectados, y dejar de depender de la información manipulada de los medios apijotados.

Necesitamos libertad, comodidad y velocidad para ser mejores. Terrícolas en expansión.

Repartan la pasta equitativamente, con inteligencia y buen gusto.
 Si vamos a seguir trapicheando con dinero, que sea la moneda hacia el futuro y el progreso, no el pago por un mundo atrasado, tontol'haba y empobrecido, dividido.

Si la política, la banca y la empresa no son capaces de ver más allá de sus narices, habrá que obligarlos. En nuestras manos está hacerlo sin que corra la sangre.

El futuro del planeta y de la especie está en juego.

domingo, 1 de abril de 2012

Star Wars

Como dice mi amigo Jordi, está claro que la revolución está siendo televisada. O más bien yutubizada. En las teles clásicas, y en los periódicos,  los únicos que están haciendo algo interesante son los humoristas. La Red está resultando ser un espejo impactante. Refleja algo que parece un episodio de Black Mirror. Una antiutopía al más purso estilo ci-fi se está desarrollando ante nuestras narices. 
Los uniformes, bien diseñados, parecen una reproducción de Darth Vader. Los políticos, encorbatados, parecen sacados de Robocop. La realidad social recuerda a Están Vivos, la de John Carpenter. Las clases altas, bellas y estilosas, viven en un lujo parecido al del niño rico de Metrópolis. Las grandes religiones conocen el espectáculo, y prometen salvación a cambio de su lujo, me recuerda a Forastero en Tierra Extraña. Corre el espíritu de V de Vendetta. Sólo falta una invasión ovni para que esta sea la obra de ciencia-ficción más perfecta. Y está pasando aquí, ahora. El planeta, los seres humanos, hemos pasado a otra dimensión tecnológica. Todo sale a la luz. Si se tiene curiosidad, el Mundo está al alcance de un Clic. 
Estoy orgullosa de estar en Barcelona en este presente. En esta peli, es el mejor lugar donde se pueda estar., como en primera fila. He visto videos de la huelga del 29 en el youtube que son muy bonitos estéticamente, que muestran una ciudad comprometida y creativa, dispuesta a expresar su desacuerdo con estilo. Viendo esas imágenes, que no salen en ningún medio convencional, otra realidad se abre ante los ojos. Sobre todo ante los ojos del mundo, que nos está mirando.
No estoy a favor de las actuaciones violentas, de parte de nadie. Me parece vergonzoso que en una Huelga legal, consentida y previsible, el colectivo encargado de la seguridad se dedique a defender a la minoría y lo hagan a golpes, como si fueramos esclavos. Y me gustaría pensar que podemos encontrar mejores soluciones que acabar a palos. A nadie le gustaría que la cosa pasara a mayores, ya hemos visto hasta qué punto se sufre en situaciones críticas. No es deseable. No nos lo merecemos. No tenemos por qué. La Tierra es un lugar perfecto para vivir, y aún no conocemos las posibilidades del Universo que nos rodea. Podríamos tener vidas agradables, productivas. Todos y cada uno de nosotros, podríamos estar viviendo sin demasiados problemas para dormir, comer, trabajar., disfrutar. 
No sé, podríamos cambiar de paisaje hacia otros iconos de la ci-fi como Star Trek, por poner un ejemplo. A mí no me apetece nada vivir en mis carnes ni Farenheit ni 1984 ni La Estrella de la Muerte. ¿No es mejor disponer bien de los recursos, organizarse con inteligencia, evitar la represión? La ci-fi ayuda mucho a divisar posibilidades. Espero que escojamos un camino más elegante. Un futuro oscuro significa siempre un atraso espectacular en la ciencia y en las artes.

Ah, otra cosa: El anuncio de Loewe es el anuncio del Fin del Mundo.

viernes, 30 de marzo de 2012

Perlas ensangrentadas

- La inseguridad es un sentimiento bastante insoportable, que agudiza el miedo y por lo tanto condiciona las respuestas ante lo venidero. La inseguridad laboral en un mundo en el que se paga por todo puede provocar pánico. Nadie tiene asegurada una vivienda, aunque crea haberla comprado. Nadie tiene nada (excepto unos pocos) asegurado.

-Estamos viviendo con unos valores que han quedado anticuados. Las familias ya no son como en los cincuenta, ni el comercio, ni los jóvenes, ni las intenciones. Ahora formar una familia convencional es una opción entre otras. El comercio internacional ha crecido hasta ser planetario. Las últimas generaciones ya crecimos con esas rupturas, con las consecuencias de esa transformación. Las que vienen las habrán asimilado del todo. Sin embargo, la publicidad y otras bocas de la voz del mercado, siguen o bien empeñadas en perpetuar unos valores que consideran rentables o bien se han quedado simplemente anticuadas. Me inclino por lo primero. Esta gente hace estudios muy concienzudos sobre la relción producto-cliente. Se las saben todas, llevan siglos en el negocio. 

-A mí no me gusta confiar los pilares de mi existencia a gente que me cuenta como a un número. Que me contabiliza. Preferiría que mi corto paso sobre el planeta me permitiera vivir lo más a gusto posible, y creo que en eso coincidiríamos todos. Y si en vez de estar obsesionados con TENER, pudiéramos estar sencillamente viviendo lo mejor posible, muchos de nuestros problemas se habrían acabado. ¿Es tan difícil para algunos plantearse la vida no como una carrera, una caza, una guerra, si no como un cuadro, una melodía, un poema? Parece que sí. 

-Cualquier persona desde cualquier posición en cualquier punto del planeta, sea cual sea su condición y sean cuales sean sus circunstáncias, es capaz, o al menos su cerebro lo es, de mirar más allá de sus narices. Sólo se necesitan unos ojos con ganas de ver. Unos ojos que se hayan abierto.

jueves, 22 de marzo de 2012

Ideas viejas

Qué difícil es deshacerse de viejas ideas, de pautas antiguas de comportamiento que no se han revisado, de gestos enquilosados, de hábitos indiscutibles. 
La batalla interior comienza cuando algo nos despierta la atención sobre un punto concreto de nuestra cadena de hábitos y pensamientos. Ese punto, de repente, adquiere una dimensión que antes no tenía, y se siente la necesidad urgente de hacer algo al respecto. La sorpresa nos la llevamos al notar la cantidad de energía, de esfuerzo, que nos exige ese cambio de perspectiva. A veces puede costar lágrimas, dolor, sufrimiento.
Admiro a la gente que puede cambiar sus rutinas con total determinación, que tienen paciencia para esperar a ver los resultados, que disfrutan del proceso de mutación y lo observan con mirada científica, que confían en sí mismos y en la efectividad de su nueva idea. Pero la realidad es que al ser humano, en general, cambiar de idea no es algo que se le de muy bien: astrólogos, psicólogos, curas, chamanes, psiquiatras, farmacéuticos, tarotistas, filósofos, autores de libros de autoayuda y demás traductores entre la emoción y el razonamiento  lo podrían confirmar.
 Entonces, pienso, que si es así de manera individual, también lo es en lo global, también las viejas ideas o los viejos hábitos plantados en la sociedad serán difíciles de abandonar. No sé si somos una mente colmena, una marea humana, si recibimos influencias astrales o designios determinantes, si nos une una energía colectiva o simplemente eso de ser de la misma especie, compartir genoma y estructura cerebral y esas cosas,  nos hace parecernos mucho en nuestras reacciones, pero algo hace que nos movamos a la vez, a lo grande, en puntos comunes de nuestro encuentro en la línea temporal (seguro que esto ya se ha dicho antes y tiene un nombre adjudicado, como Inteligencia Colectiva o algo así). La cuestión es que si todo el mundo reconoce que alguna vez ha sufrido al abandonar un viejo hábito por otro mejor o distinto, al tener que dejar atrás una opinión sobre algo que ha resultado evidente: dejar de fumar, cambiar de pareja, disgregar una amistad, abandonar gestos infantiles, o aunque sea cambiar de partido, de coche, o de equipo, podrá imaginarse lo que nos cuesta a todos realizar un movimiento conjunto.
Por lo que parece, las nuevas ideas que acabaron sustitituyendo a las viejas primero fueron pequeños fogonazos, luego se traspasaron a lo colectivo y después, poco a poco, se fueron asentando en la sociedad. Cambiar no es fácil, pero si la idea nueva adquiere el suficiente peso acaba por imponerse. Para mejor o peor, según se mire. La idea nueva no debería ser asumida hasta poder calibrar sus consecuencias. Cuando alguien deja de fumar enseguida nota mejorías palpables: respira mejor, tiene mejor cutis, la voz se le aclara. A la larga también nota consecuencias positivas sobre su salud, y aunque morir, por desgracia, moriremos igualmente, al menos logra una grata sensación de poder sobre sus gestos. Ha roto con un hábito que se instaló sin ningún planteamiento previo y que sin embargo tuvo que ser abandonado tras un planteamiento serio. Un maestro Jedi, vamos.
Si llegamos a saber antes, en el momento justo en que iniciamos ese gesto que acabaría esclavizándonos, fijo que lo hubieramos detenido al instante.
También podemos tener malas nuevas ideas. Empezar a integrar un comportamiento en nuestra vida que al principio nos parece bien pero que a la larga demuestra ser dañino.Ek truco, supongo, está en reconocer los estragos de esa nueva idea y tener el valor de cambiarla de inmediato. Actualmente, tenemos datos bastantes como para demostrar qué ideas son contrarias a la salud de la sociedad. Sabemos qué comportamientos individuales afectan de forma negativa al conjunto. Sólo tenemos que reunir el valor suficiente para cambiar de idea, desterrar la antigua y sustituirla por una mejor, ponerla en práctica y observar atentamente si es en realidad una buena idea.
Los músicos sabemos mucho de eso. Hay mil propuestas a cerca de un arreglo a la melodía principal. Si todos los miembros del grupo desean que la canción sea lo mejor posible olvidarán sus necesidades egoístas (la aprobación de los demás, el ego, la satisfacción temporal) por el bien común ( que la canción suene de coña).
Si queremos que nuestra canción sea bonita, pegadiza, eterna, debemos aportar lo mejor de nosotros mismos sin pensar en nosotros mismos. Parece difícil. Pero si seis personas encerradas en un cubículo pueden hacerlo, ¿por qué no millones de seres humanos viajando sobre una bola de agua y tierra?
Las buenas ideas nunca envejecen.


martes, 13 de marzo de 2012

Mujeres y Hombres

Yo siempre digo que no soy feminista, que soy mujer.
Por principio no me adscribo muy facilmente a los ismos porque me aburren, me limitan y están démodé. Pero soy una mujer, eso no hay quien lo ponga en duda, y llevo siéndolo toda la vida. Y como tal me he encontrado con ciertas visicitudes que empíricamente me han demostrado que estoy en un mundo de hombres. Todavía.
Si hubiera nacido en otro lugar, en otra época o en otra cultura, hubiera sido sin duda mucho peor y en ese sentido admiro y agradezco a las mujeres que me han puesto el camino más fácil y compadezco de manera profunda a esas mujeres que, hoy día, están siendo en otra parte del mundo vejadas por el mero hecho de tener un aparato reproductor distinto al masculino. No voy a entrar en detalles, más que nada porque carezco de información suficiente como para hacer un análisis como mínimo inspirado. Sólo sé que cualquier ser humano es digno de respeto.
Un planeta que permite, tolera y reproduce sistemas esclavizantes está enfermo. Y esa enfermedad se manifiesta en distintos síntomas cuya raíz común es, al parecer, una emoción, un sentimiento muy humano de división que recrea jerarquías imaginarias que impiden la comunicación horizontal entre miembros de la misma especie. Esa jerarquía se perpetúa en tópicos paralizados y paralizantes.
Robert A. Heinlein, el escritor de ciencia-ficción, acaba rápidamente con algunos de esos tópicos usando la lógica para imaginar un futuro espacial en el que todos sus personajes principales suelen ser inteligentes, bellos, longevos, libres y prácticos. Lo que a cualquiera nos gustaría ser, vamos. Curiosamente este autor de fantásticas novelas ha sido acusado de machista por sectores rancios del antiguo feminismo setentero. Sus personajes femeninos son muy inteligentes, atléticos y seductores. Actúan en primera línea de la narración partiendo en igualdad de condiciones que sus compañeros del género masculino. Pero cometen el error de inclinarse por su feminidad, o sea por ese justo hecho único diferencial: por los mandatos de su aparato reproductor. Quieren, tarde o temprano, aparearse y ser madres. Y esa verdad como un templo es lo que aquellas feministas no perdonaban ( tan fina es la línea que separa la ejecución mecánica de un rol, de la expresión de los instintos más profundos en la hembra de la especie humana).  Hay una peli de Verhoeven basada en una novela de Heinlein que dibuja un futuro igualitario entre géneros. La verdad es que, salvo en los nombres de los protas, la peli, Starship Troopers, no se parece en absoluto a Tropas del Espacio, el libro, pero en cambio sí refleja muy bien algunas de las ideas del escritor, sobre todo al respecto de lo que nos ocupa: las oportunidades son idénticas para chicos y chicas. Una escena en concreto me parece genial: los soldados, hombres y mujeres, se duchan a la vez, desnudos, sin mamparas, frente a frente en los baños del campamento, mientras mantienen una conversación amistosa.  Si logramos algo así habremos vencido al pasado.
Arrastramos, en mi opinión, demasiadas costumbres asentadas en otros valores que no son la lógica, el aprecio y la generosidad. Costumbres arcaicas y enquilosadas. Una de ellas es la de tratarnos entre nosotros como si fuéramos opuestos. Somos espejos, pero nada más. A veces esa imagen nos refleja algo distinto, pero no somos oponentes.  En este puzzle las mujeres tenemos las mismas fichas que los hombres, si encajamos seremos un cuadro perfecto. Si enfocamos la cosa como un juego de competición, un ajedrez, por ejemplo, tendremos las mismas fichas pero al enfrentarnos quedaremos por igual diezmados. Y ganará la soledad.
 Es larguísima la historia de la mujer como objeto reproductor, como único y exclusivo rasgo de su utilidad hacia, como diría Ángel Fernández, la Tribu. Antiguo prisma que ha ido transformándose en sutiles formas de reducción de miras, convirtiéndonos en muñequitas, criadas, consortes, secretarias de nuestras vidas emocionales y afectivas. Y por defecto esto ha sido asimilado en roles secundarios en la vida social, posiciones en las estructuras y acceso al desarrollo formativo. La cosa ha ido evolucionando, por suerte en estos lares, y una ya no tiene por qué ser menos de lo que imagina para sí. Y aunque todavía queden restos muy sutiles, y otros no tanto, de este anticuado comportamiento, creo que es posible que el ser humano encuentre formas de comunicación entre sexos más amables, empáticas, más sinceras y menos cargadas de troglodismos. Ser mujer tiene sus cosas, pero no es impedimento para nada. No somos inferiores en ningún sentido. Hombres y mujeres somos máquinas de carne efectivas en cualquier área que nos propongamos. Nuestro aparato de reproducción sirve para perpetuar la especie de la manera más divertida y placentera. Estamos repartidos por igual en nuestras construcciones emocionales: somos padres y madres, novios y novias, hijos e hijas, abuelos y abuelas, amigos y amigas. Somos de la misma espécie, no somos hembras y machos de gatas y perros, somos hombres y mujeres fabricados en la misma materia, construídos con la misma estructura, concebidos de la misma manera. Efectivamente el aparato reproductor femenino es un mecanismo con ciertas características, que obliga a pasar por fases de las que los hombres poco saben, ligadas a la menstruación. Mutaciones hormonales a un ritmo considerable, con un inicio brusco y una caducidad compleja.. O sea, es una diferencia importante. Pero sólo como experiencia vital.

 Somos, a la suma, hombres y mujeres responsables de la evolución de nuestra sociedad en este planeta. Trabajando unidos empujamos el mundo. Divididos, lo estancamos.
Además ser un poco distintos es divertido. A mí, me da vidilla. 

viernes, 9 de marzo de 2012

La Chistera

Todo esto es muy complicado, mucho más, intuyo, de lo que puede parecer si lo agarro sólo de la puntita. Si tiro del pañuelo entero, sale otro anudado detrás, y luego otro, y más, cada uno de un color distinto y allá al final no veo aún la chistera.
Los pañuelicos de hoy son:
-Un pañuelo azul: El tema de las monarquías y la aristocracia, restos de pasadismo, que actualmente sólo tienen interés como atracción turística. Estas famílias, como hacen muchas otras, tienen algo que vender y que ofrecer al mercado sin necesidad de nutrirse de las arcas públicas o,  lo que es lo mismo, del dinero directo del ente no-privado, o sea, de la población. No es necesaria ninguna guillotina si no sentido común y una idea que nos complazca más o menos a todos. El negocio generado alrededor de estas famílias no va a detenerse dentro de este capitalismo atontolinante, pero el dinero que viene de los impuestos (lo que todo quisqui pone para que la cosa rule) que se supone que todo el mundo paga (que en realidad pagamos los pobres, porque los ricos los evaden) no tiene porqué alimentar mejor a una família que a otra. Ya lo dice el simpático Rey Juan Carlos que lo mismo se adapta a una cosa que a otra: La Justicia es igual para todos.
Anudado detrás, un pañuelo rosa:
 -La Tele: Aunque creo que su presencia diminuirá en los próximos años debido a la Red y a los Videojuegos, sigue teniendo un poder desmesurado sobre nuestra sociedad. El grandísimo negocio que ha generado hasta hoy la caja tonta, ha favorecido una televisión en manos de unos pocos grupos privados, muy horteras, muy politizados y sobre todo muy mercantilizados. A la suma, ofreciendo contenidos aburridos y manipulados que no convencen a las nuevas generaciones ni a la gente que creció con una programación mucho más experimental y cultural. La televisión es un medio maravilloso con cantidad de posibilidades chulísimas para la gente interesada en el arte y en la comunicación visual. Sin embargo, este medio hoy en día pertenece en exclusiva al ámbito del periodismo (del rosa al amarillo), ya no hay cabida para la música, las ciencias, las artes visuales, el teatro, la literatura o cualquier otra área creativa. La tele se ha transformado en un código repetitivo que prioriza la manipulación ideológica enfocada a vender productos y a captar votos.

Tiro un poquito más y varios pañuelos salen todos de golpe. Tengo en la mano uno nuevo que me cuenta, que detrás de todo, de todo, de todo, podría haber la sospecha de que estamos pasando de una era a otra. Parece que hemos nacido en plena transformación social planetaria. Y eso no creo que vaya a derivar en algo demasiado concreto en los próximos meses. Para impacientes, la cosa está chunga. Será cuestión de maravillarse con los pequeños cambios que se sucedan alrededor y cruzar los dedos para que la tendencia general esté inspirada por una mayor comprensión del género humano y de nuestras necesidades cambiantes. El futuro se va haciendo cada día, minuto a minuto, y cada ser humano diseña un pixel de la imagen conjunta. Está claro que arrastramos costumbres, ideas, mecanismos, estructuras, que ya no nos sirven, que hacen que nos inquietemos, que incomodan, que ya no encajan. Los que hasta ahora han pillado cacho a lo grande se perpetúan en famílias (carnales o empresariales) y su poder económico es tal que son capaces de mover masas humanas a su favor. Pero en el fondo todo el mundo es capaz de reconocer cosas básicas,  por ejemplo que el planeta es importante para nuestra supervivencia, sin mucha discusión. Si partimos de lo básico podremos tejer la nueva fórmula.

martes, 21 de febrero de 2012

GRITO

- FASCISMO SUBTERRÁNEO: Hoy había un control inaudito en el transbordo de Verdaguer de la línea azul a la amarilla. Un extraordinario dispositivo de revisores y seguratas, y hasta unas gomas que dividían en dos el pasillo, sitiando a los usuarios, obligándolos a mostrar sus billetes. Puro fascismo en las formas (excepto la estética, esos uniformes granates son tan ridículos que me sorprende que aún no los hayan sustituídos por unos de cuero negro) y en el contenido. Las tarifas actuales por el uso del metropolitano en Barcelona son a todas luces tan abusivas y desproporcionadas que deben obligarnos a pagarlas. Lo absurdo es que esas tarifas, a parte de estúpidas televisiones que nadie necesita y las dietas y sueldos de los directivos, también pagan a los mismos revisores y seguratas que nos están reprimiendo. Vergüenza ajena siento, cosa difícil para alguien que más bien padece de empatía enfermiza, por los trabajadores y trabajadoras del metro que son capaces de plantarse por sus sueldos pero no por sus conciudadanos. Dividiéndonos así es como conseguirán dominarnos y chuparnos hasta la última venilla.

-FASCISMO REPRESIVO: Es la primera vez en mucho, mucho tiempo que las fuerzas de seguridad del Estado se dejan pillar tan descaradamente reprimiendo a menores de edad. Hasta ahora estaba muy mal visto agredir a mujeres embarazadas, abuelos y abuelas, famílias con bebés, y niños y niñas. Hoy en día, como en el caso de las protestas del sector educativo en Valencia, ya no les importa. ¿Qué está sucediendo?, ¿es que bajo los cascos no hay cerebro, es que bajo los uniformes no laten corazones humanos? Vergüenza ajena siento, y mucha, y rabia, y pena, por las miserias a las que un ser humano puede llegar por acatar unas órdenes rastreras, por cobrar un sueldo de mierda que no alcanza ni para dormir bajo un techo.

Ejército, policía, cuerpos de seguridad, bomberos y controladores de todo tipo DEBEN estar al servicio de la CIUDADANÍA ya que esa es su función primordial, o por lo menos eso es lo que nos habían contado, también a quienes eligieron esos trabajos. Sin ningún reparo admito que siento muchísimo miedo por el porvenir. Nuestra única esperanza es la unión y el trabajo fundamentado en la razón, el amor a la especie y el respeto por la vida. No importa nuestro origen, nuestro dinero, nuestro estátus, sintamos la urgencia y la necesidad de combatir esta salvaje represión que desde tiempos pasados no se habían expresado con tanta dureza.

 Sin uniforme, mírate al espejo con la piel desnuda, mírate a los ojos sin armas y sin protección. Mira a tu alrededor, mira tu piso hipotecado y tu televisor de plasma y dime si eso paga tu violencia. Mira a tu família, tus hijos van a escuelas públicas, ¿no deseas para ellos mejor educación de la que tú tuviste?, mírate al corazón y pregúntale si está contento, si el sentimiento efímero de poder sobre los demás sigue vivo cuando te llegan las órdenes de otro que tiene más poder que tú. El odio no razona, sólo escupe. Pregúntate, cuestiónate, ponte en duda, eres el único animal que puede hacerlo.

Soy ingenua cuando creo que hay empresarios, millonarios, estrellas del espectáculo, futbolistas, jueces, políticos, líderes religiosos, directivos, ministros, periodistas, revisores, seguratas, policías, soldados, aristócratas, científicos, ingenieros, economistas, abogados, contables, filósofos, médicos, técnicos, burócratas, directores y mafiosos que no se han vuelto locos cual villanos destemplados, que aún son capaces de ponerse en el pellejo del otro, que se sienten parte del planeta y de la especie humana, que desean nuestro progreso, que respetan la vida y los derechos, que anhelan una sociedad más justa, más ética, más libre. A vosotros y a vosotras que tenéis más medios a vuestro alcance, que no os hace falta tiraros a la boca del lobo, os pido que escuchéis la voz de la calle y os unáis sin lugar a dudas a este grito colectivo a favor de la desmercatilización de nuestra sociedad. Os necesitamos.

Dejemos atrás las banderas y los uniformes, ya no sirven más que como trajes regionales anecdóticos. Estamos ante una cosa nueva, un nuevo paradigma, un nuevo paisaje. Dejemos a un lado las cuestiones personales, qué más da ya a qué colectivo pertenezcas si están todos heridos. No importa si eres músico, profe, funcionario...Estamos todos amenazados. La Unión nos hará más fuertes. Por la libertad.

TERRÍCOLAS UNIDOS JAMÁS SERÁN VENCIDOS

lunes, 13 de febrero de 2012

Grecia: La llama de la mutación

Ayer ardía Atenas. Lo vimos durante la reunión del Frente Sónico Futurista que hicimos en La Pau, en un bar con pantalla grande, en el que, momentos antes, habían estado emitiendo chirigotas. La vida es así de surrealista. Ángel anunciaba, agorero total: ¡preparáos, que es lo que nos va a tocar aquí dentro de nada! Y es probable, debido a los descarados e insultantes desmanes de los últimos meses, que cansan, indignan, que devastan el ánimo de la población. La emoción y la empatía desgarran cuando vemos que familias trabajadoras normales y corrientes han abandonado su conformismo habitual y se han lanzado a la calle a lo radical. Está claro que lo han hecho porque no ven otra manera. Y eso es lo triste, lo tristísimo, lo que me tiene con el corazón encogido. Que no encontremos otra solución que el fuego y la violencia. Que no nos den otra solución, que no nos dejen otra salida. Si se tiene la costumbre de usar el cerebro y la lengua como armas principales, llegar a las manos es algo que resulta primitivo. Pero si los argumentos, por muy razonables que sean, no encuentran más que un muro delante de sí, el ser humano revienta, se ciega y explota. Creo que la tristeza del pueblo griego es la tristeza de todo el planeta. Hemos delegado nuestras vidas y el avance de la civilización en manos de incompetentes, de corruptos, de egoístas, de estúpidos. Sí que dan ganas de partirles la cara. Pero eso tampoco soluciona nada. Ojalá el cabreo y el fuego asuste al Gran Jefe Mono. Ojalá el cabreo y el fuego sean sólo señales masivas, un grito que quiere ser oído, una petición que quiere ser correspondida. Si entramos en el juego de la sangre perderemos la vida. El enemigo es el Dinero, la avaricia, el poder. O se erradica eso, o siempre habrán nombres y apellidos contra los que golpearse.

¿Somos capaces de llegar a acuerdos, de proponer cosas, de equilibrar la balanza, de buscar soluciones factibles?, ¿a dónde tenemos que ir para restablecer la justicia? Parece que la población reclama que los Estados vuelvan a su origen. Que Atenas arda es muy simbólico. La gente quiere trabajo, vivienda, salud y alimento. La gente quiere que el Estado cuide de eso por ellos. Es bastante simple. Si el Estado se desvincula del mundo empresarial, deja de ser su esclavo, su representante, su títere. El Estado, si es esa la forma en la que la mayoría de la población humana desea delegar la organización colectiva, debería estar al margen y por encima de las empresas, radicalmente alejado de las religiones y totalmente desprovisto ya de ideologías atávicas que impiden la evolución espiritual, tecnológica, cultural y práctica de la especie humana.

Arde Grecia, arde la idea primigenia. Nuevas ideas y nuevas actitudes están saliendo ya de las cenizas. La unión, la honradez y la razón deben primar sobre la división por nimiedades, los intereses particulares y los extremos encendidos. Sólo así la mutación se hará en paz.

viernes, 20 de enero de 2012

LIBERTAD

Todo el mundo está triste por la defunción de Megaupload, la máxima expresión de la libertad cultural, la mejor biblioteca universal que tuvo jamás la humanidad a su disposición junto con otras platafromas de semejante servicio. Todo el mundo menos algún autorcillo que cree que haber vendido una vez entraditas de cine, estar metido hasta el tuétano en una indústria pasada de moda, y optar a algún premio cutre que organiza la misma, le convierte en un buen cineasta y en un terrícola con derechos especiales sobre las libertades conjuntas. Supongo que estos autorcillos creen que la gente se descargaba sus pelis, y ahora se frotan las manos pensando en la pasta extra que les caerá ahora. Pero en realidad nos hemos quedado sin el puente que nos permitía acceder a contenidos culturales que nunca vamos a ver en un cine, que podremos encontrar en algún videoclub por pura casualidad después de alguna odisea y que dificilmente podremos adquirir en una tienda: documentales que cuestionan el sistema, películas de Serie B y Serie Z, películas independientes de otros países, o películas ya viejas de esas que los yanquis tienen la puta manía de remakear convirtiéndolas en purés intragables de lo que un día fueron, y, LO MÁS IMPORTANTE, contenidos culturales (música, cine, etc) de propia producción ajena a cualquier indústria que cualquier terrícola tiene derecho a compartir con sus semejantes. Es, sin lugar a dudas, un complot asqueroso de una indústria que no solamente quiere hacernos comprar a un precio triplicado el producto que les interese vender si no que además no tiene NINGÚN interés en el arte, en la originalidad, en la diversidad y por supuesto, en la libertad. Las Leyes contra la libertad en la Red son uno de los mayores agravios por parte del mercado que hemos sufrido los seres humanos. Recuerden la historia de mi admirado Tesla: creó una energía inalámbrica gratuíta para todo el planeta, pero tenemos energía carísima, contaminante y de obsolescencia programada porque unos pocos quieren enriquecerse a costa de la mayoría. Los artistas que apoyan estas Leyes merecen ser ignorados y maltratados por el público. La indústria que está intentando, y logrando, subyugarnos y acotar nuestra imaginación merece ser de una vez por todas desterrada. Los derechos de autor no son más que una excusa para estúpidos y una estupenda estrategia legal para lograr la dominación total de los contenidos.

LIBERTAD DE EXPRESIÓN LIBERTAD DE INFORMACIÓN LIBERTAD DE RECEPCIÓN

¡LA RED SERÁ LIBRE!