martes, 17 de enero de 2012

CHICOS DUROS

La dureza en el carácter, rasgo envidiado e imitado, relacionada con la rebeldía es un arquetipo muy sobado. En el rocanrol, esa imagen icónica queda bien plasmada en el cine en los personajes interpretados por Marlon Brando en El Salvaje (joven motero de escasa actividad cerebral cuya preciosa estética rebelde se debe  al diseño de vestuario) y al mítico James Dean en Rebelde sin causa (encantador niñato perdido en la selva de la realidad). Si partimos de estos dos ejemplos podemos fácilmente observar que se trata de dos maneras de ejercer la rebeldía bastante chorras, pero que se han quedado para siempre en el subconsciente colectivo como arquetipos inconfundibles de cierta actitud peterpanesca. En la película Grease, la chica cursi, Sandy, se pasa al lado oscuro en cuanto se planta una chupa de cuero negra y unos pantalones de lycra estrechísimos, con lo que da a entender que por fin Dany podrá meterle mano en el coche del autocine. En El Salvaje también Brando y la chica del bar dejan claro que tienen dos maneras opuestas de amar. Y es que los chicos duros, pretenden, van con chicas casquivanas pero se enamoran de las mosquitas muertas. No falla. Así que desde mi punto de vista el tipo duro arquetípico es un hombre con serias dificultades a la hora de relacionarse de igual a igual con el sexo opuesto, muy pendiente de la estética y totalmente dependiente de sus amistades. O sea es una persona intelectualmente limitada y emocionalmente miserable.
En la vida real, el tipo duro se enrrolla con la chica buena y dulce que lo protege y lo guía por el buen camino, una madre, una buena ciudadana, que lo redime, que lo calma, que lo acoge, que, en principio, le quita las ganas de tirarse a las chicas malas de pantalones ajustados y escotes deslenguados. El tipo duro del rocanrol se pone una chupa de cuero, se cuelga una guitarra y vocifera un poco y se le abren las puertas de los locales y los oídos, convirtiéndose en alguien respetable aunque tenga una actitud más que conformista en el resto de su vida.

Me pregunto donde se encuentra con exactitud el imán, el innegable atractivo, que  la dureza ejerce sobre el rocanrol, sobre el mundo de la música underground. Una persona dura normalmente es alguien que las ha pasado putas en la vida y que ha aprendido a sobrevivir desarrollando un escudo protector bastante considerable que le aleja de los demás, una persona rebelde es alguien que no tiene miedo de experimentar y que es consciente y está orgullosa de haber elegido el lado menos fácil o más controvertido. Y esa actitud se traduce en gestos, en expresiones artísticas, estéticas y vitales. Parece que tener personalidad propia es lo atractivo. Y conseguirla es fácil: se trata de copiar el vestuario y las coletillas en el lenguaje, y, en el caso de la música, copiar algunas frases como eslóganes y algunos riffs o ritmos en concreto. Et voilà. El hombre duro está fabricado. Sale al escenario, escupe un poquito, y luego vuelve a casa con su mujer y su tele.

viernes, 13 de enero de 2012

Artistas

Para mí un artista no es más que un ser humano que trasciende la realidad usando materias a su alcance. Una vez escupida la obra, ese ser humano, seguramente mientras maquina la próxima, se sienta, ilusionado de manera infantil,  a esperar la respuesta de sus congéneres. Si no conmociona, golpea, afecta a los demás, el artista se pone muy triste. Porque aunque sus capacidades sean extraordinarias, en su fuero interno suele ser, arriesgándome a la generalización por la patilla y basándome en mis conocimientos circulares, una persona que necesita el aplauso que, como explicó Marvin Harris, no es más que la expresión no verbal de un abrazo. Es decir, el artista busca el gran abrazo, la aceptación, la aprobación, la certeza de que lo que ha parido va a ser amado por los demás. Y aunque los demás vean la obra como reflejo de la emoción propia, el artista espera que el público respete el origen, las manos que han moldeado lo admirado. Y ahí está el problema básico de la autoría. El artista suele ser orgulloso, exibicionista y bastante egocéntrico, características que, llevadas con humor, no son tan malignas si derivan en algo bello y disfrutable. El artista quiere vivir para siempre, ser inmortal, que sus obras le sobrevivan, porque no soporta morir, desaparecer, ser olvidado. Yo no creo en el artista como obrero. Un artista que se ve a sí mismo como un humilde trabajador es un farsante, en todos los sentidos. O simplemente es la pose que ha escogido para encontrar esa aprobación, para ser abrazado por quienes se ven reflejados en él. En esta sociedad mercantilista, el sustituto del abrazo es el dinero. Cuanto más recauda el artista, más público amante cree tener. Y eso es una mera distorsión.


viernes, 30 de diciembre de 2011

Adiós libertad, hola ignorancia

Falta un día,¡un sólo día! para que acabe el año, y nos dan la última "clatellada"...nos lanzan la Ley Sinde. Así: placa, placa. Antes de las Uvas, a lo grande. Y precisamente esta mañana le había mandado yo un twitter al Balagueró, que es de Barna y estuvo en Radio P.I.C.A, al descubrir que tiene el mismo discurso que casi todos los que han logrado comer del arte y la cultura. Quieren el mismo derecho que las estrellas de fútbol, entiendo. Ser millonarios, si puede ser,y si no al menos llevar un tren de vida "normal",es decir: pagarse la sanidad privada, viajar, tener un piso de propiedad con calefacción y aire acondicionado y una buena conexión a la Red, un vehículo, y probablemente alguna que otra chuchería más.Vamos, quieren lo que queremos todos: una vivienda, una sanidad, una información, unas comodidades, eso a lo que cualquier terrícola debería tener acceso, si no gratuíto, al menos bastante más asequible. Los artistas, al ponerse del lado del Mercado, lo que hacen es traicionar al Arte, además de al resto de la especie. Pero siendo de los de mi calaña me da más vergüenza.
La Red representa una nueva dimensión en la exposición de corrientes artísticas, impedir su libre funcionamiento es lo mismo que gritarnos QUEREMOS QUE ESCUCHÉIS Y VEÁIS LO QUE EL MERCADO QUIERA VENDER. Tal vez no sea tan exagerado...de momento.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Felicitación

Esta está siendo una Navidad extraña, las conversaciones en la mesa son tensas, nadie tiene un duro, se las ven venir negras. Peligro en el ambiente. Les digo que yo siempre vivo en precario, y muchos amigos míos también, sin perder el estilo y sorteando las visicitudes, sin hipotecas, sin hijos, sin coche, compartiendo piso la mayoría, con trabajos por debajo de sus talentos, comprando ropa en las rebajas y poniendo la imaginación a trabajar,  y la verdad, dentro de lo que cabe, diría que somos bastante felices. Con eso no defiendo la escasez, pues estoy a favor de la abundancia, pero de la abundancia en bienes comunes. Si la energía, el agua, el alimento, la vivienda, la salud y la educación son abundantes, de calidad, bien repartidos, obviamente gratuítos y estructurados de manera eficiente, nuestras necesidades básicas estarían cubiertas y los seres humanos podríamos dedicarnos a otros menesteres más interesantes y elevados. Si no que con el presumir de llevar una vida humilde quería decir que el egoísmo de querer lo mejor para sí; pisos de propiedad, una familia estándard, un cochazo nuevo, ropa de temporada de marcas con caché, sanidad privada que te atiende rápido, escuelas en las que los contactos sociales prometan cierto porvenir, por supuesto espoleados por una sociedad basada en el comercio, nos ha hecho tal vez olvidar la aportación personal de cada individuo a lo común. Ahora, cuando a uno le tocan el sueldo, la paga extra, el cole de los niños, el crédito bancario, ahora se da cuenta de lo que necesita. Y de repente hasta puede que se solidarice con el de al lado para buscar soluciones...comunes. 
Así que a pesar de las incongruencias, los surrealismos, las desfachateces, los errores garrafales y las crueldades de las noticias que nos llegan cada día, yo le rezo a Tesla para que la humanidad se decante más por su conexión inalámbrica planetaria que por su Rayo de la Muerte. Que no digo que no sea el espíritu navideño, que lo dudo, pero no puedo evitar ver cosas positivas en esta catársis, o crisis, como quieran llamarle. 

Les deseo un feliz año 2012.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Soliloquios nocturnos

PARTIDOS- Lo de que a mí no me gusta ni la izquierda ni la derecha porque todos son iguales no es una medida exacta. Puede que la derecha se sienta con más poderío para llevar a cabo acciones extremas económicas y sociales sin los remilgos que se le supondría a la izquierda. No sé como serían el parlamento y todas esas asambleas oficiales si en ellas se congregara más diversidad de opciones políticas...probablemente un guirigall, y más dificil ponerse de acuerdo, no sé. Tal vez por eso hayamos acabado agrupándonos en dos grandes conjuntos, ninguno radical y ambos amigos del dinero. Porque es más cómodo para todos, es más fácil culpar al otro (recuerdo 1984, todo el principio alienador se basaba en un baile de alternancias de los odios), se garantiza un poco de espectáculo, al final van a acabar haciendo lo que les de la gana y luego el votante meneará la cabeza como el hincha de un equipo de fútbol cuando un jugador la caga. Para la ciudadanía que delega las  cuentas conjuntas, el estado de los bienes conjuntos, la garantía de unas mínimas comodidades, que delega en fin todas las cuestiones generales y de gestión común, el sistema bipartidista tuvo grandes momentos. Pero esto, por varias razones, ha quedado anticuado. Y ahora, con más información y más contacto con el prójimo, parece que los individuos que antes delegaban ahora quieren expresar sus opiniones y ser escuchados. Es posible que nuevas ideas estén empujando para salir a flote. 

APRETANDO- Tengo la sensación de que un cinturón de goma elástica nos está anudando. Los recortes son alucinantes. Nunca había visto algo así. Creo que estamos todos un poco asustados en esta ciudad. En paro. Cerrando negocios. Con trabajos precarios. O que se convierten en inseguros de un año para otro. Buscando trabajo sin encontrar. O matándose a currar por un sueldo que nunca pagará el esfuerzo y el tiempo. Con pisos en venta enterrados en papeleo. Con hipotecas eternas y deudas constantes. Compartiendo piso casi por obligación. Y hay situaciones peores. La mejores situaciones están reservadas para los que tienen sacas en vez de bolsillos.
Nuestra cadena de trabajo es insana. Un ser humano no debería trabajar por conseguir dinero si no porque ama la labor que está llevando a cabo, porque siente pasión por esa materia a la que convertirá en algo disfrutable por los demás. Sé que suena a perogrullo pero es que no lo veo tan complicado. El problema no es aprender a vivir con menos si no priorizar lo que es indispensable y transformarlo en abundante.

martes, 6 de diciembre de 2011

Entrevistas con Mercurio: Educación

En Mercurio el sistema educativo es básicamente muy parecido al de la Tierra, aunque sus sutiles diferencias lo hacen mucho más efectivo y hasta saludable. Para empezar es completamente público, como hace muchos años lo fue también, en parte, en el planeta de origen. En Mercurio, como ya todo el mundo sabe a pesar de los intentos de la prensa oficial de hacernos creer que allí se viven en la decadencia, el dinero común se invierte en el cuidado de las personas y en su futuro, en el futuro de su sociedad. Por eso el ejemplo de Mercurio es tan peligroso para el sistema político, económico y social de la Tierra.
Los niños y niñas hasta los cinco años son educados en la cooperación y pasan al siguiente ciclo hablando de tres a cuatro idiomas dependiendo de la zona. A partir de los seis años la cosa se intensifica, se trata de alentar a cada individuo en las cosas que mejor se le dan para que luego tenga la oportunidad de elegir especializarse en algunas de ellas y aprender el mecanismo de todas, a la vez que se les educa en la realidad...por ejemplo: el deporte no es una asignatura, aunque usen casi el mismo sistema de evaluación constante que en la Tierra, si no que de bien pequeños tienen la gimnasia corporal como una costumbre que dificilmente abandonarán más adelante. Y se da igual importancia a las aptitudes artísticas que a las de memoria que a las de cálculo, pues todas las habilidades tienen un lugar en el futuro de la especie humana. Esta fase educativa se prolonga hasta los doce años, aumentando su nivel de dificultad a medida que los alumnos la demandan. Hay que decir que el profesorado de Mercurio está seleccionado seriamente a partir de su empatía, imaginación y, sobre todo, vocación. Y claro, sus sueldos les permiten una vida lo suficientemente agradable como para que su vocación encuentre un lugar. En Mercurio una escuela no es ni un párking ni una familia postiza, si no que es lo que debe de ser: una ayuda para que los cachorros humanos transiten con información hacia la etapa más larga de sus vidas, que será la madurez.
A partir de los doce años la educación se especializa procurando ofrecer a cada alumno lo que sus características demandan, facilitando utensilios, herramientas, físicas o mentales,  para que el ser humano se desarrolle en plenitud en esa tan corta y energética edad que el baile de hormonas provoca hasta la plena juventud. Las asignaturas troncales se basan de nuevo en la practicidad, ubicando al alumnado en la realidad que viven y dejando las teorías para más adelante. Por ejemplo: las clásicas matemáticas desaparecen en la educación mercuriana, a excepción de los alumnos que evidencian una clara aptitud para esa materia, pasando a ser, así lo llaman, Números Cotidianos, una asignatura que todos cursan y en la que se les enseña a bregar con el lenguaje numérico al que se van a enfrentar en la vida cotidiana y también a entender el sistema económico en el que están envueltos, de manera que tengan la información básica para manejarse en el futuro en los distintos mundos y puedan, incluso, variarlo a mejor.
De los 15 a los 17 años de edad, en Mercurio el sistema educativo se reparte en infinidad de áreas especializadas que van desde la mecánica  a la robótica, desde el periodismo al Arte, desde la artesanía al diseño industrial y perfectamente compatibles entre sí, de manera que un alumno o alumna puede aprender a pìlotar un avión, costura, cocina japonesa, historia del cine, filosofía básica y piano en tres cursos. Si se decanta por alguna de estas profesiones se especializará aún más en los años que vienen, y lo demás serán recursos efectivos en el caso que cambie de opinión o le surja alguna oportunidad en la madurez.
A los 18 todo mercuriano y mercuriana es becado para viajar por el mundo, adecuadamente informado de la sexualidad humana, para aprender a vivir en lugares distintos, espabilarse en el mundo, expresarse en su máxima plenitud, conocer lo diferente y, en fin, entre nosotros, ponerse las botas en los placeres, y a veces penurias, que la vida adulta les depara, o sea, liberar sus hormonas y pasárselo en grande. De los 18 a los 19 o 20 años, según el caso, ningún habitante de Mercurio accede a una escuela, si no que son empujados a la vida, a caer del nido y a volar.
A partir de ahí, el mercado laboral se abre a sus mentes frescas y entran como aprendices en los más variados oficios. Y si son de aspiraciones intelectualmente elevadas o sienten vocación hacia servicios sociales que requieren detallados conocimientos, tienen acceso, al igual que cualquier habitante de Mercurio mayor de 20 años, a la Universidad.
Las Universidades de Mercurio son curiosísimas. En ella una puede encontrar la más diversa de las personalidades, de cualquier edad, inquietud y origen. Hay dos ramas bien diferenciadas en las Universidades Mercurianas: las técnicas y las teóricas. El profesorado vive en las mismas instalaciones universitarias, de manera que la vivienda ya no es un problema y pueden dedicarse por entero al placer de enseñar lo que se sabe. Un aplicado alumno de medicina, por ejemplo, puede asistir también a las graciosas clases de filosofía de una encantadora escritora, entrada en años, cuya experiencia vital ha sido suficiente para elaborar una inteligente trama sobre la existencia. O una alumna brillante de Literatura puede verse fascinada por las enseñanzas de un magnífico herbolario experto en botánica (probablemente para escribir sobre ello). Así una persona pude interesarse por varias cosas a la vez y aprender sobre ellas. No hay límite temporal de estudios en las universidades mercurianas, si no que una persona puede estar en perpétuo aprendizaje mientras ejercita sus conocimientos en un trabajo de 6 horas (más horas de trabajo son consideradas explotación en Mercurio, como ya explicaremos en próximas crónicas).
Así pues, Mercurio, sigue siendo un bonito ejemplo de lo que podría ser la Tierra si el mercantilismo, la eficiencia obrera y la falta de miras al futuro no hubieran embadurnado nuestras ideas. Seguiremos informando.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Post

Bueno, ya han pasado las elecciones generales y tal. El experimento ha sido fallido, aunque no desalentador. El panorama de la derecha abriéndose terreno es preocupante. Lo de la Ley del Péndulo es lo que tiene. Para romper la cuerda y cambiar esa ley, hay que seguir serrando.
Aquí en Barcelona la gente está asustada. El futuro pinta negro. Nos dicen que los recortes son necesarios mientras sus estatus no se tambalean. Y estoy segura de que la población, si oliese a acto justo, sería muy capaz de ajustarse el cinturón si hiciera falta. El problema es que esa petición se impone como una obligación y nada en sus esferas parece indicar que los más grandes chupópteros van a dejar de mamar de la Gran Teta. Así que la gente se mosquea, como es natural.
Lo más irónico es que suben las tarifas de lo prescindible y atacan a la yugular de los pilares sagrados de una civilización sana: vivienda, educación y sanidad. El trabajo, que en principio sirve para acceder a todo eso, también escasea. Todo esto debería mosquearnos lo suficiente como para pensar en hacer algo elegante que ponga en un brete a quienes generan esta decadente situación.
Votar a partidos pequeños, abstenerse de manera racional, reunirse en las plazas de los barrios, impedir desahucios, hacer videos de Anonymous, asociarse de mil maneras, expresarse en las redes sociales, crear convocatorias, charlas y debates, manifestarse o hacer caceroladas ha sido muy útil y lo seguirá siendo, porque de alguna manera tenemos que darnos cuenta de que somos muchos. La participación en La Red es nuestro mayor apoyo y ha sido la plataforma que estábamos esperando, seguro que nos depara más sorpresas a medida que vayamos descubriendo como usarla a nuestro favor, pero de vez en cuando hay que hacernos ver y vernos, para hacer patente nuestra fuerza y para comprobar que no estamos aislados en grupúsculos tras las pantallas.
Pienso que la avaricia, la estupidez y el egoísmo del que hacen gala los grandes poderes no debe ser impedimiento para seguir buscando alternativas, para seguir insistiendo en hacer realidad nuevas ideas, además la lógica no nos va a dejar hacer otra cosa. Cualquier persona estaría de acuerdo en conservar el planeta y aprovechar sus recursos con inteligencia, y cuidar a sus especies, sobre todo a la nuestra, trabajando entre todos para que nuestras vidas sean seguras, largas, divertidas, placenteras y útiles. Esto debería estar en la cabeza de cualquiera, sea cual sea su responsabilidad social, y más presente aún en quienes tienen manera directa de incidir en la evolución de la humanidad, ya sea construyendo edificios, fabricando medicinas, generando energía o manteniendo una red de comunicación. El otro día vi una peli antigua que hablaba más o menos de eso, de Robert Wise, "La Torre de los Ambiciosos" del año 54.

En fin, que vienen tiempos difíciles y da un poco de pereza, con tanta incertidumbre. 
Algo se nos ocurrirá.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Grecia, la Noria, la SGAE y dos guapos

Metidita en mi burbuja de la Red estoy yo normalmente, pero unos días de curro intensivo me han permitido pasar el tiempo leyendo la prensa en papel. Una cosa no quita la otra, pero prefiero la diversidad de opiniones e informaciones de las variopintas redes sociales a los tendenciosos titulares y tópicos articulillos del periodismo que va de profesional, sinceramente. Cuestión de gustos, supongo.
Me han llamado la atención estos temas:

GRECIA: Bueno, además de la triste situación del país que parió la tan traída democracia, lo que me alarma es la falta de solidadidad entre los gobernantes de los países europeos y especialmente deplorable me parece ese estúpido de Sarkozy, ¡qué ganas de perderlo de vista tengo, Mon Dieu!...a él y a su fantasmal esposa. Aunque la salchicha alemana Merkel tampoco me apasiona. En general no tengo simpatía por ninguno de los dirigentes actuales, pero siempre caen peor los que con orgullo dan la cara por la avaricia y el egoísmo, y ponen el culo sin vergüenza ninguna al capitalismo salvaje de estos tiempos. En un momento de crisis económica, que además está generada por los mismos que intentan salvarla, las deudas deberían ser perdonadas. Y la mafiosa actitud, reconocida por el mismo líder gabacho, de presionar a un país (y con esa palabreja me refiero a su población humana) que está al borde del fracaso total, en vez de ayudarlo, de sostenerlo, me parece que no sirve a la idea de unión si no que potencia la peligrosa competencia entre países. Si tuviera a ese niñato con cara de viejo delante, se la partía con mi propio puño. A él y a su fantasmagórica esposa.
LA NORIA: es un programa asqueroso de esos de cotilleo visceral, chafarderismo vomitivo y chismorreo bajero de la patética Tele 5. Últimamente ha sido protagonista de la Red, hasta llegar a los medios normales, por la polémica entrevista que hicieron a la madre de un presunto asesino. La gente se ha indignado, ahora sí, ante esa malevolencia costumbrista y se han rebelado hasta las marcas publicitarias, que han dejado de patrocinar el programa, asustados, quizás, por el repentino desprecio demostrado por un público que de normal está calladito y bien apoltronado en el sofá tragándose cualquier basura. Vamos, que me parece estupendo que la gente proteste por encontrarse una mosca, pero qué lástima que no se den cuenta de que están sorbiendo una sopa putrefacta. Yo, como no veo la tele, eso que me ahorro.
LA SGAE: Cuidado que los medios oficiales están ya dando el tema por zanjado, y, por lo tanto, volveremos al oscurantismo.  Una vez eliminado, más o menos, el viejales Teddy Bautista ahora hacen ver, por arte de birlibirloque, que de repente, la Sociedad General de Autores va a convertirse en un ente honrado. Pero su mera existencia no lo es. Recordemos que no es un organismo público si no una empresa privada de gestión que nadie necesita, en realidad, salvo tres o cuatro pesados que no paran de salir en la radio comercial, en la tele y en la prensa rosa, y de la otra. Y a pesar de que la gran mayoría de creadores no necesita a la SGAE para NADA, está omnipresente chupando del bote todo lo que puede y aportando a la cultura y al arte los gestos mafioso que están tan de moda. Ahora van a por las Radios Libres...ah, ¿no lo sabían?, claro, es que en la prensa sólo salen los nuevos salvadores, el relevo de las pirañas, ocultas sus fauces en nerviosas sonrisas. Las Radios Libres son radios hechas por y para la ciudadanía, derecho que está contemplado incluso en la Constitución, oiga. Sin embargo, las radios ciudadanas en este momento están en un limbo de alegalidad, pendiendo de un hilo. Y alimañas como la SGAE, y otras empresas piratescas (busquen Luís Cobos en el Google y llévense una sorpresa, sí aquel hortera, aquel) están al acecho como buitres esperando a ver qué les cae. 
LOS DOS GUAPOS: Mi sexsymbol de toda la vida, el Señor Santiago Auserón, ha sido premiado por el estado con unos cuantos euros por su labor musical. A mí su labor musical me parece fantástica, y yo le daría, si tuviera, unos cuantos euros más de mi bolsillo a este hombre que ha sido de lo más guapo y sexy que ha habido por estos lares y que tampoco se ha subido a la parra como el tal Alejandro Sanz, por ejemplo, y que además prefiero que se lo den a Santi antes que a algún torero o, no por favor, al tiparraco Sabina. Pero leídas sus declaraciones sobre la SGAE me suena más a un pequeño soborno. El otro guapo de toda la vida, Richard Gere, ha abierto la boquita para dar su apoyo a la indignación colectiva de la población terrestre, parece que el budismo es más generoso que el cristianismo. O es que las canas le sientan bién, no sé.